Parte I:
Narra Annie:
La noche se tornaba completamente oscura fría, y yo me
encontraba caminando por las largas calles, necesarias para llegar a mi casa.
Ya era tarde, muy tarde. Debía estar acostada en mi cama, calentita, soñando
con lo que sea, pero durmiendo. Y aunque a veces para mí era muy estresante no
cumplir con los horarios, ese día no lo era. Estaba son una sonrisa plasmada en
mi cara. Totalmente ilusionada, volando en otro mundo, sentía que mis pies
estaban despegados de la tierra. Después de seis años observándolo en silencio
en la clase, después de seis años de escribir en secreto, su nombre por todos
lados. Después de seis años soñando despierta… después de todas esas cosas y
mucho más, él, Brad, me había besado.
Todavía sentía intacto su beso en mis
labios. Como los recorrió con pasión, como saboree sus labios también, como
disfrute sentir aquella humedad en mi boca… Lo amaba desde mis doce años de
edad, y ahora ya tenía dieciocho. Cuanto espere por ese momento. Por eso era lo
único en lo que podía pensar. Estaba en otro mundo, un lugar perfecto. Es que
cuando a una chica soñadora le suceden esas cosas, no olvida ningún detalle…
llegue a mi casa con la sensación de que los próximos días de mi vida serian
perfectos, el me pinto el mundo en color de rosa, en tan solo unos pocos
minutos. Desde que se acercó más de lo normal, desde ahí supe que algo extraño
sucedía. Y fue todo muy raro. Pero yo creo que las cosas raras son… bonitas.
Son bellas porque se distinguen, porque simplemente son únicas. Así que, como
lo mencione antes, termine el camino que debía recorrer, y llegue a mi casa
sintiéndome parte de una película basada en un libro de Nicholas Sparks (Cabe recalcar que me conocía todas esas historias
de memoria, y casi siempre, terminaban bien, felices.) Enchufe mi teléfono
celular que justamente se había quedado sin batería, y cuando lo prendí,
observe que tenía cinco llamadas perdidas de mi madre, y siete llamadas
perdidas de mi mejor amigo, Liam. (Creo que no recibí ningún reto esa noche
porque cuando llegue, a mis padres los había vencido el sueño.) Pero recordé
que tenía que llamarlo a él, a mi mejor amigo, Liam. A él lo conocía como a la
palma de mi mano, y sabía que no estaba durmiendo, seguramente estaba haciendo
música, o entretenido con algo. Así que sin pensarlo, lo llame.
-¿Hola? – Musito el detrás del teléfono.
-Liam. – Dije cuando el atendió.
-Annie ¡Por Dios! Al fin tengo noticias sobre ti. ¿Dónde te
habías metido? – Preguntó con curiosidad.
-Acabo de vivir el mejor momento de mi vida. – Pronuncie
emocionada.
-Wow, genial por ti. ¿Cómo fue eso? – Indago sin entender
muy bien lo que yo estaba diciendo.
-Fue lo más lindo del mundo, Liam. Me siento en las nubes.
Mi historia de amor finalmente comienza a
cumplirse. – Dije un poco inocente y
estúpida a la vez.
-Eso es muy tierno, Annie, pero no entiendo lo que sucedió.
¿Puedes expresarte un poco mejor? Sé más
explícita. – Pidió confundido.
-¿Tanto te cuesta entender, tontito? ¡BRAD ME BESO! ¡BRAD Y
YO ESTUVIMOS JUNTOS! ¿Puedes creerlo? Después soñar tanto con ese momento… al fin se dio. – Conté
complemente emocionada, y algo ida por lo que acaba de vivir. Espere a que Liam
me respondiera, pero no podía oír su voz. No comprendía lo que sucedía con él.
–Hey… ¿sigues ahí? – Cuestione. – Liam, di algo por favor, entiendo que estés
en shock como yo, pero di algo. – Exclame.
-Annie ¿te encontraste con Brand? Pensé no ibas a hacerlo.
Sabes que él nunca me agrado. – Expreso tornándose un poco más serio.
-Liam, Bran es una buena persona, lo sé. Me dijo que me
amaba y que a partir de hoy yo sería su única chica. – Conté con entusiasmo.
-¿Te dijo eso? A ver, Annie, tú sabes cuantas chicas han
pasado por la vida de Brad, lo sabes muy bien. No quiero ser malo, ni
arruinarte nada pero… - Estaba a punto de decir algo, pero lo interrumpí.
-Liam, las personas pueden cambiar cuando se enamoran de
verdad. Siento que yo realmente le gusto, y
que de verdad quiere estar
solamente conmigo. Yo sé que estoy en lo correcto. – Aclaré.
-Annie, ¿segura? ¿No puedes pensarlo un poco más? – Insistió
con su teoría.
-Estoy enamorada, la gente enamorada no piensa. – Mencione
fantástica.
-¿Al menos te dio su número de teléfono? – Indago.
-No. Le di el mío, y me dijo que me llamaría mañana en la
tarde. – Explique. – Liam, confía en él, o al menos, dale una oportunidad. No
ocurrirá nada malo. – Pedí.
-Linda, jamás voy a confiar en Brad. Pero te siento tan
feliz, que sinceramente, no voy a decirte ahora lo que pienso de él. Le daré un
tiempo y si todo va bien… pues los dejaré tranquilos. – Indico mi mejor amigo
con su cualidad protectora que lo caracterizaba.
-Perfecto. Sé que al menos confías en mí. – Conteste. –
Ahora voy a dormir, y tú deberías hacer lo mismo. – Dije algo graciosa.
-Que duermas bien, nos vemos mañana. – Respondió y luego
finalizamos la llamada.
Liam Payne era mi mejor amigo desde que teníamos seis años.
Desde muy pequeños pasábamos tardes enteras, juntos. Haciendo chistes, bromas,
travesuras, locuras. También íbamos juntos al colegio, a veces el venía a mi
casa o yo iba a la de él. No existe un amigo que pueda superarlo, él es el
mejor, en todo sentido. Me cuida y me defiende cuando es necesario. Me aconseja
cada vez que estoy triste, o se alegra por mí cuando estoy feliz. Creo que lo
cansé hablándole todo el tiempo de Brad desde mis doce años, pero sin embargo,
el sigue ahí para escucharme y ayudarme siempre. En mi casa lo adoran. Mis
padres lo califican como un chico increíble, y yo lo amo. Él es la única
persona en todo el colegio, que me brinda todo su apoyo siempre, en todo
momento.
Narra Liam:
Lo primero que quiero decir, es que no me agrada Bran en
absoluto. Y no es nada sorprendente. No es
algo que nació de la noche a la
mañana, simplemente el me demostró con actitudes que es un imbécil. Cada fiesta
a la que asiste, significa estar con una chica nueva. Nunca ha tenido una
verdadera novia. Nunca ha amado a nadie
de verdad. Y no es fácil aceptar, o creer, que Annie es la excepción. Estoy
seguro que está buscando algo en ella, y después de que lo obtenga, la dejará a
la deriva, y el hará como si nada. Es por eso que estaré atento a cada detalle,
a todo lo que suceda. Me asegure de seguirlos en cada momento, y principalmente,
cuidar de ella.
Así que al día siguiente, a la salida del colegio, nos
encontramos. Y mientras la acompañaba hasta su casa, ella empezó a contarme
todo con lujo de detalles, mientras yo la escuchaba atentamente.
-Todo empezó cuando Allison me invito a su casa, a la última
fiesta que organizo. Ese día Brad me mandó un mensaje diciendo que esa misma
noche me quería ver allí. Así que fui sin pensarlo. Todos
estuvimos divirtiéndonos un rato, y bueno, ellos estaban tomando, y sabes que a
mí no me gusta hacer eso. Pero igual me quede allí. Y al final de la fiesta,
cuando casi todos se habían ido, Brad se acercó. Y bueno, me dijo que le
gustaba, que le parecía una chica muy linda. Y entre esas palabras… me beso. –
Contó con una sonrisa en la cara, y sus ojos que se iluminaban cada vez que
hablaba. – Te juro que me quede inmóvil. Fue increíble. – Acoto. Yo solo sonreí levemente. No se me ocurría
nada para decirle. Sinceramente, tendría que estar feliz por ella. Pero cuando
menciono que Brad había bebido un poco, supuse que seguramente estaba borracho
o algo así cuando la beso. Y no quiero romperle el corazón diciéndole eso. Así
que solo sonreí y fingí alegrarme.
-Annie, estoy contento por ti. Pero prométeme que vas a
tener cuidado con Brad. ¿Un consejo? No confíes
demasiado al principio. Si él
no te demuestra que te quiere realmente, aléjate. ¿Entendido? – La aconseje
como el amigo fiel que era.
-Tranquilo, Liam. Estaré bien. Eres el mejor amigo del mundo
entero. – Dijo un tanto graciosa y me abrazo con cariño.
-Recuerda que esta noche es el estreno de “The hunger games”,
ya tengo los boletos. Te paso a buscar por tu casa a las siete en punto. –
Indique entusiasmado.
-Liam… - Pronuncio y acto seguido realizo una pequeña pausa.
– No quiero rechazar nada, sabes que también quiero verla, pero… - Comenzó a
explicar pero luego hizo un silencio y miro hacia el piso.
-¿Pero que, Annie? ¿Qué ocurre? – Pregunté confundido.
-Bran vendrá a mi casa porque me pidió que le explicará algo
de física. Y luego… bueno, creo que él se quedará a cenar. – Finalizo su explicación.
-Está bien. Entiendo. Quédate con él. – Exprese algo
comprensivo. – Pero si llegas a ponerte de novia con él, recuerda que los
viernes en la noche tú estás reservada para tu mejor amigo. – Bromeé para
terminar con el clima extraño, que se estaba tornando cada vez más tenso. Y
ella rio de esa manera tan… perfecta.
- Prometo que el próximo viernes vamos juntos al cine, si o
si, sin cambios. – Prometió con seguridad.
-Perfecto. – Respondí. Me acerque un poco más a ella y le
proporcione un suave beso en la mejilla. – Nos vemos, linda. Cuídate. – Me despedí
mientras cruzaba a la vereda de enfrente para dirigirme hacia mi casa.
-Nos vemos, Liam. – Pronuncio a lo lejos. Y antes de entrar
a su casa, me sonrió alegremente, mientras yo me alejaba cada vez más.
Desde que me despedí de ella no podía dejar de pensar en
Brad y ella, juntos. Todo el tiempo. Me había remplazado. Y eso era signo de
que verdaderamente quería a ese chico. Annie jamás cambiaba los planes un
viernes a la noche, siempre los reservaba para mí. Nuestra costumbre era
planear alguna actividad divertida para hacer juntos. A veces íbamos al cine,
nos juntábamos en su casa o en la mía a ver películas, o salíamos a caminar por
ahí, meternos en fiestas ajenas, o simplemente pasarla bien de alguna manera.
Pero lamentablemente, no iba a poder ser así. Ella se quedaría junto a él. Pero
afortunadamente, mis amigos Harry y Louis me llamaron para realizar algo
juntos. Al menos así podría despejarme un poco y distraerme. Y quedamos que iríamos
juntos a un bar, a tomar algo y reírnos un buen rato. Entonces empecé a
prepararme. Me di un baño, y me cambie acorde al momento. Y después de cenar
con mi familia, me encontré con mis amigos, y nos dirigimos a un bar muy
conocido. No era habitual que yo visitara esos lugares, pero esa noche
realmente tenía ganas de hacer algo diferente.
-Así que suspendiste los planes con Annie… es raro de tu parte.
Tú siempre prefieres pasar tiempo con ella.
– Dijo Harry sospechando que había
algo más detrás de todo eso.
-Sí, Liam, realmente es raro. – Acoto Louis.
-Bueno, ella hizo planes con Bran Cooper ¿Lo conocen? Ella
esta empezando una relación con él. O eso parece. – Conté fingiendo
tranquilidad.
-Annie con Brad ¿Quién se lo podría imaginar? Me sorprende. –
Pronuncio uno de ellos.
-¿Por qué dicen eso? – Cuestione algo alarmado.
-A mí también. Conociéndola, ella se merece un chico mejor.
Brad es un imbécil cuando tiene que tratar a una chica. – Expreso Harry con
mucha certeza.
-Lo sé… no me agrada en absoluto. – Me sincere finalmente.
-Además… - Quiso seguir hablando Louis, pero luego cambio rotundamente
sus palabras. - ¡Miren! ¿Ese de allí no es Bran? ¡Con sus amigos! – Exclamo haciendo
que nos giráramos para mirarlo. Y sí, sorpresivamente, era el, Brad Cooper en
persona.
-Es el. – Musite atónito. – Ese tarado me va a escuchar. –
Exprese con seguridad y me levante de mi lugar para acercarme hasta el,
mientras mis amigos me seguían por detrás.
-Así que tú eres el famoso Brad. – Dije elevando un poco mi
tono de voz para que el me oyera. Y cuando noto mi presencia, me miro
despectivo. Ni si quiera sabía quién era yo.
-¿Y tú eres? – Cuestiono.
-No importa quién soy yo. – Conteste. – Esto se trata de
Annie ¿te suena ese nombre? – Indague seriamente. - ¿No deberías estar con ella
ahora mismo? Tal vez ella no lo note, pero yo sí. Yo me di cuenta que en tu
cabeza estás planeando algo que no es bueno. Y no voy a permitir que lo hagas. –
Advertí plantándome firmemente ante él. Mirándolo desafiante. Y el hizo
exactamente lo mismo. Me miro a sólidamente, haciéndome saber que estaba
dispuesto a pasarme por encima si era necesario.
By: @EviJonaas


